Cometas parafoil


En el año 1963 el americano Domina C. Jalbert se inspiró en el ala de su avión, para el diseño de una Cometa flexible que tiene todas las ventajas de los principios aerodinámicos de las alas rígidas.

La cometa no necesita de ninguna varilla, su forma y rigidez de vuelo se consigue por medio de unas bolsas internas que se hinchan con el viento obteniéndose una forma alar de gran estabilidad y una gran fuerza de sustentación.

El número de estas bolsas determina su poder y fuerza de elevación, lo que permite una construcción en distintos tamaños dependiendo de su uso, pues esta cometa, como tantas otras formas en el pasado, han tenido gran aceptación actualmente para elevar instrumentos científicos en el estudio de la atmósfera , la migración de aves, oceanografía, etc. y cámaras fotográficas en reconocimientos aéreos.

Una de las desventajas del Parafoil es que se comporta mal ante vientos laterales que tienden a desestabilizar a la cometa, haciendo que la misma se pliegue, desinflándose y cayendo al suelo.

Con el fin de evitar este inconveniente el canadiense Steven Sutton, introdujo una serie de modificaciones al diseño de Jalbert, consistente principalmente en interconectar las distintas bolsas mediante orificios que igualen las presiones entre las bolsas, así como permitiendo la entrada del viento por la parte inferior. Es el denominado FLOWFORM

El Parafoil ha inspirado a los constructores de cometas para la realización de auténticas esculturas volantes, como las "piernas" y "torsos" diseñados por el inglés Martin Lester y presentados en el Festival AKA 1996.


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